Tiene lugar en el segundo domingo del mes de julio y supone una vuelta atrás en el tiempo. Durante esas fechas todo el casco antiguo se convierte en una ciudad «típicamente medieval», en la que aparecen diversos puestos de artesanos, actividades de la época así como gran variedad de representaciones teatrales y música de calle.
Cabe destacar también el grado de participación de todos los betanceiros, tanto de asociaciones como particulares y el gran número de trajes de época que se pueden ver en nuestra ciudad durante esas fechas. Está declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia.